Los dos carreteros
No hace tantos años, vivían en un pueblo del interior, dos carreteros que se dedicaban a hacer transporte entre la capital y el pueblo. Uno de ellos, hombre taciturno y reservado, tenía un negocio próspero y fue mejorando su carro y y sus recua muy a menudo. El tener mejor transporte y mejores pollinos hacía que ganara a su contrincante comercial en un par de horas en cada transporte, lo que redundaba en más encargos. Tanto es así que en el pueblo se comentaba que seguramente tendría que comprar un segundo carro y contratar algún arriero que le ayudara en el negocio. El segundo carretero, campechano y bonachón, se alegraba por lo bien que le iba a su vecino, pero se preguntaba el por que a él no le funcionaba con la misma intensidad. No se explicaba el motivo puesto que, en un principio tenían un carro parecido, casi idénticos animales y como guinda de la tarta, él era infinitamente más apreciado en el pueblo. Poco a poc...