¡Manos arriba!
¡Manos arriba! En los años 60/70 quizás unas de las profesiones que eran más demandadas eran las de comercial y la de informática (sobre todo para programación como assembler, bassic, fortran, etc). No es de extrañar que en muchas ocasiones tuviera que dar clases de ventas y hacer el software para varias empresas a la vez. Aunque entonces no eran empresas, eran amigos. Y para ayudar a una de ellas me pasó algo gracioso, con la perspectiva del tiempo. Me pidieron el favor, los dueños de una de estas empresas, que fuera a hablar con una persona a la que habían comprado el negocio. El problema es que a ellos no les quería facilitar unos documentos que les eran imprescindibles. Confiaban en que a mi, que lo conocía de haber tomado café un par de veces, me los quisiera dar. Naturalmente accedí a hacerles el favor me fui a verlo en el nuevo local que estaba montando y que, cuando llegué, me dio la sensación de ser una de los sitios más sucios y desordenados que he visto en la vida. Le ...