Comer para vivir
Comer para vivir
Lo primero que hay que entender es que no hay dos personas iguales. Lo que a unos les sienta bien, a otros puede sentarles mal o ser alérgicos.
Esto son casos especiales y cada persona, con el tiempo, habrá conocido sus particularidades y limitaciones.
Sentando estas premisas pasamos a otras partes que nos parecen aclarar de manera imprescindible.
¡No podemos saltarnos las leyes de la naturaleza! Y si lo hacemos con una sarta de tonterías y modas que nos quieran imponer por motivos económicos casi siempre, si no antes después, lo pagaremos.
El hombre es un animal omnívoro. Esto es...ha de comer de TODO.
La naturaleza nos ha hecho así. En la boca, tenemos cuatro tipos de dientes: Incisivos, caninos, premolares y molares. Los incisivos son los que nos permitirán cortar; una fruta, una verdura... Los caninos están puestos para desgarrar; básicamente la carne. Los premolares y molares son especialmente indicados para, como su nombre indica, moler; lo preparado por los incisivos y caninos y todo tipo de cereales, legumbres, etc
El cuerpo espera esto. Si usted no se lo da, lo priva de sus necesidades básicas.
Pero como todo en la vida, una cosa es comer y otra muy distinta tragar. En su justa medida todo es bueno, si nos pasamos de la cantidad que nuestro cuerpo necesita, lo estamos forzando.
Por otro lado, también están los problemas de las modas. Los que contamos con una edad hemos sido testigos de las modas más disparatadas y de las teorías más absurdas.
Hace ya muchos años las jóvenes se lanzaron como locas a criar en su casa algo que llamaban “el hongo”, una masa gelatinosa y asquerosa que se supone que hacía milagros; no se en que. Actualmente tenemos la moda vegetariana que puede tener un pase, pero rizamos el rizo con la vegana que tendrá muy malas consecuencias en la salud de los practicantes.
No hagan caso, TODO, en su justa medida, es bueno. La exageración nos mata.
Yo he conocido a una mujer que alimentaba a su hijo con pan frito “porque es lo único que le gusta”. En mi propia familia hay hijos que no comen queso porque al padre no le gusta...y nunca lo han probado.
Una buena salud depende de varias cosas, una comida variada y sana, evitar el estrés en lo posible y, imprescindiblemente, saludar a la madre naturaleza cada semana (como mínimo) visitándola en el campo.
Ni que decir tiene que cuanto más alejados estemos de la comida prefabricada mejor. Tenemos alimentos muy sanos y una cocina de las mejores del mundo.


Comentarios
Publicar un comentario
Le agradecemos su comentario. Lo tendremos en cuenta.